martes, junio 08, 2004
Que parecen cosas (pero no)
Leo el nuevo libro de Eduardo Galeano y entre otras maravillas encuentro este fragmento (pertenciente a "La abuela")
En su casa de Córdoba, la abuela escondía algunas cajas secretas. A veces, cuando Miriam y ella estaban a solas, y no había peligro de que algún intruso asomara la nariz, la abuela entreabría sus tesoros y dejaba que la nieta viera. Aquellos botones, piedritas, caracoles, lentejuelas, plumas de pájaros, llaves viejas, palillos de ropa, trapos de colores, hojas secas y recortes de revistas parecían cosas, y nada más que cosas; pero las dos sabían que eran mucho más que cosas. Cuando la abuela murió, todo eso desapareció, quizá quemado o arrojado a la basura. Miriam tiene, ahora, sus propias cajas secretas. A veces las abre para quien sepa verlas.
No pude evitar revolver mi "caja secreta" y sí, son mucho más que cosas. Ella siempre (y ahora sólo me quedan esas "cosas") Y no tener noticias, y mirar la caja, donde habitan, a saber:
1/2 repulgue de empanada.
Envoltorios varios: de Bon o bon, de Butter Toffies, de Honey Miel, de Halls (intesamente refrescantes), de masticables Billiken (serie cachorritos), de Bocadito Bonafide...
4 Rocklets, 2 gomitas de menta y una D.R.F. (todas sin comer, obvio)
1 palito de Babydoll (el chupetín lo pasé a valores)
2 autógrafos, con una florcita dibujada cada uno.
1 birome "marca" Tipofem (je)
2 tiritas adhesivas que dicen: "¿Qué es lo que pasa, corazón?" y "Es viernes, i'm in love".
y 2 intentos de carta, que están horribles y menos mal que no los leyó jamás.
Y eso, y querer tenerla cerca, o llamarla. Pero a la vez, pensar en tirar la toalla. Y ya no esperar ninguna señal, nada... (van demasiados días... ¿cuánto más?)
Tal vez no llegue nunca ni una linea, pero yo ya hice mi parte y sigo creyendo, como siempre, víctima de la espera.
Iba a ser un dia distinto, con caminata matutina y cine vespertino, totalmente solo, como hace mucho que no. "El día después de mañana"... Málditas películas que me ponen así, necesitando(la) tanto.
Se va a acabar,el mundo se va a acabar...
En su casa de Córdoba, la abuela escondía algunas cajas secretas. A veces, cuando Miriam y ella estaban a solas, y no había peligro de que algún intruso asomara la nariz, la abuela entreabría sus tesoros y dejaba que la nieta viera. Aquellos botones, piedritas, caracoles, lentejuelas, plumas de pájaros, llaves viejas, palillos de ropa, trapos de colores, hojas secas y recortes de revistas parecían cosas, y nada más que cosas; pero las dos sabían que eran mucho más que cosas. Cuando la abuela murió, todo eso desapareció, quizá quemado o arrojado a la basura. Miriam tiene, ahora, sus propias cajas secretas. A veces las abre para quien sepa verlas.
No pude evitar revolver mi "caja secreta" y sí, son mucho más que cosas. Ella siempre (y ahora sólo me quedan esas "cosas") Y no tener noticias, y mirar la caja, donde habitan, a saber:
1/2 repulgue de empanada.
Envoltorios varios: de Bon o bon, de Butter Toffies, de Honey Miel, de Halls (intesamente refrescantes), de masticables Billiken (serie cachorritos), de Bocadito Bonafide...
4 Rocklets, 2 gomitas de menta y una D.R.F. (todas sin comer, obvio)
1 palito de Babydoll (el chupetín lo pasé a valores)
2 autógrafos, con una florcita dibujada cada uno.
1 birome "marca" Tipofem (je)
2 tiritas adhesivas que dicen: "¿Qué es lo que pasa, corazón?" y "Es viernes, i'm in love".
y 2 intentos de carta, que están horribles y menos mal que no los leyó jamás.
Y eso, y querer tenerla cerca, o llamarla. Pero a la vez, pensar en tirar la toalla. Y ya no esperar ninguna señal, nada... (van demasiados días... ¿cuánto más?)
Tal vez no llegue nunca ni una linea, pero yo ya hice mi parte y sigo creyendo, como siempre, víctima de la espera.
Iba a ser un dia distinto, con caminata matutina y cine vespertino, totalmente solo, como hace mucho que no. "El día después de mañana"... Málditas películas que me ponen así, necesitando(la) tanto.