martes, febrero 10, 2004
"Soy todo corazón y eso me hace mal; soy muy sensible a la belleza..." Andrés, otra vez...
Otro día de esos en los que uno no tiene nada especial que poner. Pero leyendo blogs ajenos me encontré con el de Patonga, me encantó esa parte en la que habla de esos encuentros que uno espera ansiosamente y que, cuando llegan (porque a veces, a veces llegan) uno los esperaba tanto y nunca resultan como los imaginábamos.
A mi particularmente hoy, que Ella (si, otra vez) bueno, Ella volvió de sus vacaciones y después de saludarme con uno de sus topetones (como le (y me) gustan esas cosas!) bueno, el saludo mío que va y me sale como si nada, como si no la hubiera extrañado ni un poquito, eso y hacerme el: ah, ¿vos? ¿qué haces? ¿cómo va? ¿Por qué seré asi? Tenía tantas cosas pensadas, empezando por mostrarme un poco enojado (cosa que no nos ibamos a creer ni ayí) y reprocharle que esta vez podría haber escrito alguito... Pero no, los sensibles a la belleza no resistimos nada nada. Ni medio minuto.
A mi particularmente hoy, que Ella (si, otra vez) bueno, Ella volvió de sus vacaciones y después de saludarme con uno de sus topetones (como le (y me) gustan esas cosas!) bueno, el saludo mío que va y me sale como si nada, como si no la hubiera extrañado ni un poquito, eso y hacerme el: ah, ¿vos? ¿qué haces? ¿cómo va? ¿Por qué seré asi? Tenía tantas cosas pensadas, empezando por mostrarme un poco enojado (cosa que no nos ibamos a creer ni ayí) y reprocharle que esta vez podría haber escrito alguito... Pero no, los sensibles a la belleza no resistimos nada nada. Ni medio minuto.